Tecnología UV-C que reduce la carga de patógenos en la sala de envasado y directo al producto — duplicando la vida útil sin agregar nada a la carne.
No es falta de higiene. Es una condición del proceso: la carne es un sustrato perfecto y la recontaminación ocurre después del tratamiento térmico, siempre en los mismos puntos.
Alta actividad de agua, pH y nutrientes: el ambiente perfecto para que Listeria y Salmonella proliferen. Es característica del producto, no un defecto.
El calor reduce la carga microbiana, pero el aire, las superficies y la manipulación en la sala de envasado depositan patógenos de nuevo sobre el producto.
Listeria forma biofilms en desagües, cintas y equipos — colonias protegidas que resisten la limpieza convencional y recontaminan lote tras lote.
El control de temperatura y los nitritos ralentizan el crecimiento, pero no eliminan patógenos ni destruyen biofilms. Solo posponen el síntoma.
Ahí se define la carga microbiana final antes de que los fiambres y los embutidos lleguen al cliente. La tecnología UV-C actúa exactamente en ese tramo — irradiando el ambiente y la superficie del producto, sin tocar la formulación ni la cadena de frío.
Sobrevive en refrigeración y forma biofilms persistentes. Principal causa de retiradas de fiambres y embutidos listos para el consumo, con criterios microbiológicos fijados en el Reglamento (CE) n.º 2073/2005.
Contaminación cruzada desde superficies y manipulación. Resiste ambientes secos durante largos periodos.
Forma esporas termorresistentes que germinan durante el enfriamiento lento del producto cocido.
Matriz protectora sobre equipos y desagües que blinda a las bacterias frente a la desinfección química.
Las luminarias UV-C se instalan en la sala de envasado y sobre la cinta transportadora. Reducen la carga de patógenos en el ambiente y en la superficie del producto.
Al aplicar UV-C sobre la superficie del fiambre antes del envasado, se reduce la carga inicial y el producto dura hasta el doble de tiempo en perfectas condiciones.
EL DIFERENCIADOREl aire y las superficies de la zona más crítica quedan desinfectadas de forma continua, cortando la recontaminación entre lotes.
La luz UV-C actúa en segundos sobre patógenos superficiales, incluidas esporas de Clostridium, sin agregar nada al producto.
Menor dependencia de nitritos y conservantes químicos — un diferenciador cada vez más valorado en la gran distribución y la exportación.
Menor carga microbiana = más tiempo de inocuidad = más alcance sin comprometer la cadena de frío.
Fábrica de fiambres y embutidos nacida hace 25 años en Bulnes, Octava Región. Distribuye a toda la zona centro de Chile y produce 200 toneladas al mes, con foco en innovación tecnológica y prevención.
Buscaban blindar la inocuidad sin depender solo de conservantes. Implementaron UV-Life en dos frentes: irradiando las salas de envasado para evitar la contaminación cruzada y aplicando UV-C directo al producto.
"Irradiamos las salas de envasado para cortar la contaminación cruzada y también aplicamos UV-C directo al producto. El resultado más importante fue duplicar la vida útil de nuestras carnes frías, manteniendo sabor y color."
25 años de trayectoria, 200 ton/mes y una apuesta constante por la tecnología de prevención. Mira el túnel de desinfección en funcionamiento:
Equipos certificados FCC · CE · SGS · CESMEC. Instalación sobre cinta transportadora y salas de envasado existentes, sin detener la producción.

Barra UV-C de alta potencia para instalación sobre cintas transportadoras en líneas de fiambres, embutidos y otros alimentos.

Foco UV-C empotrable para desinfección puntual de superficies y zonas de proceso en salas de envasado.
No. Los equipos de desinfección con luz ultravioleta UV-C no son alimentos ni se inscriben como tales en los registros sanitarios de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición). Lo que se controla es el establecimiento alimentario: el Reglamento (CE) n.º 852/2004, relativo a la higiene de los productos alimenticios, fija en su anexo II los requisitos generales de higiene, incluida la limpieza y desinfección de locales, equipos y superficies, y su artículo 5 obliga a aplicar procedimientos permanentes basados en los principios del APPCC, con sus documentos y registros. El control oficial lo realizan las autoridades sanitarias de cada comunidad autónoma. La UV-C se incorpora ahí, como una medida más del plan de limpieza y desinfección (L+D), uno de los prerrequisitos del APPCC.
La AESAN coordina la seguridad alimentaria a nivel estatal, y el control oficial de los establecimientos que elaboran, transforman, envasan, almacenan y distribuyen alimentos corresponde a las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas; en la producción primaria la competencia es del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y de las consejerías de agricultura. La UV-C no se registra como producto: se incorpora al plan de limpieza y desinfección del establecimiento como una medida de control documentada, con su procedimiento y sus registros de verificación. No reemplaza el sistema APPCC; le aporta evidencia medible.
Porque sobrevive en refrigeración y forma biofilms en desagües, cintas y equipos que resisten la limpieza química, y el Reglamento (CE) n.º 2073/2005 fija criterios microbiológicos para Listeria monocytogenes en los alimentos listos para el consumo. El UV-C actúa sobre las superficies y el ambiente de la sala de envasado, reduciendo la carga antes de que recontamine el producto.
No. La luz UV-C actúa en segundos sobre la superficie sin agregar nada ni generar calor. No altera propiedades organolépticas: el fiambre mantiene su sabor y color naturales.
Al irradiar directamente la superficie del producto antes del envasado se reduce la carga microbiana inicial, y eso puede duplicar el tiempo en que el fiambre se mantiene en condiciones óptimas. El resultado depende de cada proceso, por eso hacemos un diagnóstico previo sin coste.
El UV-C actúa en el proceso, no en la formulación. Reduce la carga microbiana superficial antes del envasado, lo que permite a muchos clientes disminuir su dependencia de conservantes. El alcance exacto depende de cada producto.
No. Las luminarias se instalan sobre la cinta transportadora y en las salas de envasado existentes. La instalación típica toma 1–2 días sin detener la producción.
Sí, cuando está instalado correctamente. Las luminarias operan en zonas diseñadas para minimizar la exposición directa, y la instalación contempla la seguridad del personal.
Sí. La configuración se ajusta para irradiar el ambiente de la sala (evitando contaminación cruzada) y/o la superficie del producto sobre la banda (extendiendo la vida útil), según tu proceso.
Cuéntanos tu proceso. Evaluación técnica gratuita — sin compromiso, sin presión de ventas.